
Los suelos de tarima han ganado gran popularidad. Tanto su estética, como su facilidad de instalación, mantenimiento y limpieza la convierten en el suelo idóneo para el hogar es por ello que conocer el mejor modo de cuidarla es imprescindible para alargar sus propiedades.
A la hora de limpiar bastará con emplear un limpiador específico para madera, así nos aseguraremos de que no contenga ningún químico que a la larga pueda deteriorar este material, también deberemos escurrir bien la fregona a la hora de limpiar de manera que no empleemos demasiada agua.
Otro de los puntos que debemos tener en cuenta es el desgaste que provoca el sol en estas superficies, de manera que si hay algún punto en el que el sol de directamente a estas superficie lo mejor será que empleemos métodos para evitarlo, como pueden ser persianas, toldos o cortinas.
Cuando nos dispongamos a mover muebles o caminemos con tacones, debemos tener en cuenta que si no tomamos precauciones nuestro suelo se puede rayar, provocando antiestéticos arañazos.
Para evitar que se raye también será importante que recordemos aspirar el suelo de forma periódica, así evitaremos el polvo y partículas que pueden acabar arañando nuestros suelos.
Estas son algunas de las recomendaciones para mantener los suelos de tarima como el primer día por más tiempo.