
Hay algunos elementos de nuestro hogar que muchas veces pasan desapercibidos a la hora de ponerse manos a la obra con la limpieza, como es el caso de las lámparas.
La acumulación de polvo en bombillas y pantallas originan la pérdida parcial de luminosidad, algo que puede ser un fastidio y además repercute en la factura de la luz. Para tener el ambiente deseado en el hogar hay que limpiar adecuadamente todas las lámparas de la casa.
Con los trucos que hoy te vamos a dar, dejarás tus lámparas como nuevas y sin rastro de suciedad. ¡No habrá polvo que se te resista en tus lámparas!
Pasa un trapo con amoniaco o producto específico para retirar el polvo y después pasa otro trapo limpio para dar brillo.
Una mezcla de alcohol, jabón y agua es perfecta para ponerse con lámparas de este tipo. Rocía la mezcla por toda la lámpara para después pasar un trapo limpio y seco por cada una de las superficies.
Lo más efectivo es una mezcla de amoniaco y agua. Rocía y después pasa un trapo limpio. Es importante dejar secar bien antes de volver a activar la lámpara.
Este tipo de lámparas de deben limpiar con un trapo de algodón totalmente seco. Esto último es muy importante. No puede estar mojado.
La mejor forma de dejarlas impolutas es quitando primero el polvo con un paño seco para después pasar una goma de borrar blanda por toda la superficie.